jueves, 29 de enero de 2015

Relajación guiada

Esta sesión empezamos igual que en las anteriores, comenzando con las repeticiones de respiración profunda en 4 tiempos. En este caso fueron 2 sesiones de 10 repeticiones para llegar a la relajación absoluta para empezar con la guiada por la profesora.

Ya si es verdad que tengo mucho mas controlada la respiración y es más, cada mañana hago unas respiraciones antes de empezar a calentar porque me ayuda a entrar mucho mas directamente al calentamiento junto a una relajación que me aísla del frío por las mañanas.


La pauta que nos ha ofrecido la profesora es de saber segmentar cada parte de nuestro cuerpo con la sencilla sensación de que su peso, por ejemplo del brazo, que pesa cada vez más y no somos capaces de moverlo, pasando luego por las piernas, cabeza y para finalizar el cuerpo entero.


Para esta técnica me vino muy bien pensar en una de las sensaciones que también utilizamos en mi estilo, es en la utilización de la gravedad. Mientras la profesora iba guiándonos por qué partes del cuerpo teníamos que centrarnos, el imaginarme que realmente pesaba mas por la gravedad me ayudó mucho mas que solo pensar en que su peso aumentaba. Realmente no se porqué me pasó eso. A algunas personas les costará mas trabajo estos tipos de entrenamientos que a otras, por ejemplo a mi me cuesta un poco pero por eso encuentro mis recursos para poder llegar a la relajación máxima. Además aunque al principio me cueste, en cuanto cojo la dinámica aprovecho la clase en todos sus aspectos. Hasta la profesora me dijo varios días que se notaba que había hecho un buen trabajo por la sensación de tranquilidad que desprendía. 


Hace unos años en la asignatura de interpretación en el grado profesional, a veces hacíamos relajación, y verdaderamente noto el paso de los años, porque lo veía como un momento determinado para relajarme y punto, no se pararon a explicarme el porqué de los hechos o de las técnicas respiratorias. Lo entendía como una cosa que había que hacer si o si, y encima tenía que llegar a relajarme porque me lo llevaban a evaluación. Vaya como un trabajo mas.



Ahora al entender la cantidad de cosas buenas que me aporta y me puede aportar en un momento de estrés, entiendo las clases como casi una terapia grupal. También las preocupaciones que se tienen con 15 o 16 años no son las mismas que con 22, ya que los problemas y las situaciones van cogiendo complejidad tanto en la vida personal como en la personal.


miércoles, 14 de enero de 2015

Técnicas de respiración para la reducción de estrés

En esta sesión nos centramos junto con la profesora a darnos cuenta de cuando estamos en una situación de estrés, sabiendo que hay unos puntos principales donde se acumula este estrés y son estas:

 
El entrecejo, la mandíbula y el pecho.

Ya cuando hemos sido capaces de localizar donde se está almacenando nuestro estrés, lo siguiente que deberemos hacer es intentar liberar esa zona.

En la primera clase práctica que dedicamos a esta liberación nos centramos en la respiración para poder soltar las zonas tensadas por el estrés.
Es cierto que liberar la zona de la mandíbula y el entrecejo me resultó mucho mas fácil que la del pecho, ya que tuve que cambiar varias veces en el tipo de respiración según nos guiaba la profesora, para soltar esa zona importante.
En la charla que realizamos entre todos después de la sesión, ya la profesora afirmó que el pecho es
mucho mas difícil de controlar, por eso debemos prestarle mas atención y probar mas técnicas respiratorias.

La sesión en la que realizamos todas estas formas y maneras tuvo lugar en el aula, donde nos tumbamos en las colchonetas para una mayor comodidad y, colocando una mano en el pecho y otra en nuestro centro.
A continuación hemos empezado a respirar profundamente hinchando la barriga hasta su máximo, o al menos intentarlo. Debíamos intentar que las respiraciones cada vez fuesen mas profundas. Es cierto que es algo que siempre me ha costado, a parte de por los mareos que me produce respirar profundamente varias veces seguidas, existe una pequeña sensación de incomodidad en el estómago cuando intentas hinchar mas de lo normal. Me ha costado mucho, pero al hacerlo ya seguidamente un buen rato aguantaba un poco mas en el clímax de la respiración profunda.
También es importante estar en una posición cómoda mientras estamos tumbados, ya que es la mejor forma en la que podremos controlar nuestra respiración. Mas adelante, con un mayor dominio de esta respiración, la profesora nos hace saber que se puede realizar en cualquiera posición ya una vez que se tenga controlada.


Después de esta primera sesión decir que al principio me he sentido un poco insegura a la hora de las respiraciones profundas, ya que el estómago es mi punto débil, todo me afecta directamente ahí. Pero al pasar los minutos he ido pudiendo controlarla y durar esos 3-4 segundos de retención.
Luego me he acordado de un cursillo de fin de semana que cursé con Lipi Hernandez Andrés, la cual le daba una gran importancia a la respiración. Nos hizo forzar nuestro aguante con unos "mantras" y luego al tumbarnos en el suelo, liberar toda la parte del estómago manualmente con un compañero. El fín, quizás, era otro, pero la concentración que sentí en esta sesión es la misma concentración que tenía en la realización de los ejercicios de Lipi.

(En el cursillo de Lipi Hernandez en el CSD Málaga, dándole importancia a la respiración)

Todas las formas y maneras son útiles, pero esta forma me parece mas interesante, ya que no se utiliza cuando el estrés hace auge, sino que lo previene e intenta eliminarlo.

Adjunto junto a esta publicación un video que he encontrado de Lipi Hernandez y de la importancia que también le daba a la respiración. Como contemporánea que soy me fascina darle a la respiración la importancia que realmente se merece, ya que en todas los estilos es lo que siempre echo en falta y lo que siempre comento para una posible mejora.

Aquí el vídeo, espero que te guste¡¡ :)



domingo, 4 de enero de 2015

Control de la respiración sentada

En esta sesión nos centramos en perfeccionar la técnica del control de la respiración, con el fin de alargar cada vez más las respiraciones y realizándolas en sesiones de 10 en 10.
Es difícil realizarlas porque, como decía en la entrada anterior, me cuesta aguantar esos 4 segundos de respiración e inspiración, y 10 veces seguidas pues mas complicado aún.
Mi recurso en esta situación fue intentar entrar en dinámica desde las primeras respiraciones controlando la concentración para poder relajarnos.


Al ya controlar y realizar esas repeticiones, probamos una nueva forma, SENTADOS!. Para mi sorpresa, me resultó muchísimo mas fácil realizarlas en esta postura. También es cierto y pensándolo ahora puede ser normal, ya que veníamos con un entrenamiento anterior en las repeticiones tumbados. También pienso que el estar tumbado  lo asociamos a descansar y relajar, pero al estar sentado los músculos abdominales están mas relajados, y así la respiración profunda me resultó mas fácil.
No sé si realmente hice trampa al no tener la espalda recta, pero sigo pensando que aunque nos impacte relajarnos en una posición mas vertical, los músculos nos ayudan para realizarlas y llegar a nuestro mas preciado fin, la relajación en la pérdida de estrés.


Para mi esta sesión me sirvió para darme cuenta de que mi ayuda estaba en coger dinámica y obviamente aislarme de ruidos o circunstancias ajenas.

En mi caso, conseguir dormir es una batalla diaria, ya que por muy cansada que esté siempre tengo un run run en la cabeza. En estos días atrás no es que haya conseguido dormir antes, sino que he llegado a poder relajarme alguna que otra vez y quedarme dormida sin tener un libro en mano o pensamientos de que tenía que hacer en la semana o así.

La asignatura me está resultando verdaderamente útil tanto a mi, como a mi madre, ya que sufre de nervios y la utilizo de conejillo de indias cuando entra en catarsis. Aplico las técnicas de respiración que hemos realizado en clase.
Por contrario a mi, a ella no le duele el estómago al hinchar la barriga en la inspiración. Una de las razones también puede ser que al nosotros ser bailarines, siempre lo llevamos en un estado activo, y relajarlo nos costará el doble que a las personas que no realizan actividades físicas.


El último día que trabaje en las clases de ballets de niñas pequeñas estaban muy revolucionadas. Utilicé las técnicas de respiración para iniciar la clase para que se relajaran.
No me fue nada bien ya que me dí cuenta de que es un mundo para las pequeñas estar calladas y respirando, no lo entienden.
Justamente al darme cuenta de esto, les fui contando una historia en las que ellas eran las princesas mientras tenían que ir controlando su respiración.
Finalmente pude empezar la clase con tranquilidad y sin ninguna cabra loca por la clase.