En esta sesión nos centramos junto con la profesora a darnos cuenta de cuando estamos en una situación de estrés, sabiendo que hay unos puntos principales donde se acumula este estrés y son estas:
El entrecejo, la mandíbula y el pecho.
Ya cuando hemos sido capaces de localizar donde se está almacenando nuestro estrés, lo siguiente que deberemos hacer es intentar liberar esa zona.

En la primera clase práctica que dedicamos a esta liberación nos centramos en la respiración para poder soltar las zonas tensadas por el estrés.
Es cierto que liberar la zona de la mandíbula y el entrecejo me resultó mucho mas fácil que la del pecho, ya que tuve que cambiar varias veces en el tipo de respiración según nos guiaba la profesora, para soltar esa zona importante.
En la charla que realizamos entre todos después de la sesión, ya la profesora afirmó que el pecho es
mucho mas difícil de controlar, por eso debemos prestarle mas atención y probar mas técnicas respiratorias.
La sesión en la que realizamos todas estas formas y maneras tuvo lugar en el aula, donde nos tumbamos en las colchonetas para una mayor comodidad y, colocando una mano en el pecho y otra en nuestro centro.
A continuación hemos empezado a respirar profundamente hinchando la barriga hasta su máximo, o al menos intentarlo. Debíamos intentar que las respiraciones cada vez fuesen mas profundas. Es cierto que es algo que siempre me ha costado, a parte de por los mareos que me produce respirar profundamente varias veces seguidas, existe una pequeña sensación de incomodidad en el estómago cuando intentas hinchar mas de lo normal. Me ha costado mucho, pero al hacerlo ya seguidamente un buen rato aguantaba un poco mas en el clímax de la respiración profunda.
También es importante estar en una posición cómoda mientras estamos tumbados, ya que es la mejor forma en la que podremos controlar nuestra respiración. Mas adelante, con un mayor dominio de esta respiración, la profesora nos hace saber que se puede realizar en cualquiera posición ya una vez que se tenga controlada.
Después de esta primera sesión decir que al principio me he sentido un poco insegura a la hora de las respiraciones profundas, ya que el estómago es mi punto débil, todo me afecta directamente ahí. Pero al pasar los minutos he ido pudiendo controlarla y durar esos 3-4 segundos de retención.
Luego me he acordado de un cursillo de fin de semana que cursé con Lipi Hernandez Andrés, la cual le daba una gran importancia a la respiración. Nos hizo forzar nuestro aguante con unos "mantras" y luego al tumbarnos en el suelo, liberar toda la parte del estómago manualmente con un compañero. El fín, quizás, era otro, pero la concentración que sentí en esta sesión es la misma concentración que tenía en la realización de los ejercicios de Lipi.
(En el cursillo de Lipi Hernandez en el CSD Málaga, dándole importancia a la respiración)
Todas las formas y maneras son útiles, pero esta forma me parece mas interesante, ya que no se utiliza cuando el estrés hace auge, sino que lo previene e intenta eliminarlo.
Adjunto junto a esta publicación un video que he encontrado de Lipi Hernandez y de la importancia que también le daba a la respiración. Como contemporánea que soy me fascina darle a la respiración la importancia que realmente se merece, ya que en todas los estilos es lo que siempre echo en falta y lo que siempre comento para una posible mejora.
Aquí el vídeo, espero que te guste¡¡ :)